Terapeuta de pareja escribe: La pareja y los acuerdos para vivir en armonia.

La relación de pareja es uno de los vínculos interpersonales que llegamos a establecer los seres humanos con más intensidad, implica iniciar un proyecto de dos que luego puede llegar a ser de más (hijos de por medio), esto implica compaginar visiones del mundo, ideas, actitudes, emociones, afectos, sensaciones, etc. Por lo tanto es inevitable que se presentan desacuerdos en la dinámica de la misma. Es un tema en el que todos tenemos experiencia ya sea por las vivencias con una pareja, porque al menos hemos vivido en medio de una familia por algún periodo de tiempo o por la falta de ella.
Una relación intima en la que nos sentimos profunda y apasionadamente reconocidos por otra persona tiende, pero esta realidad puede ser diferente debido actitudes, maneras, acciones de uno o ambos miembros de la pareja denotan que todavía algunas ideas, sensaciones, percepciones no se han puesto en común, siendo así elemento no explicito de la relación.
Al unirse piensan que todo va a ser igual por siempre, que él o ella serán los mismos toda la vida, que la unión será por siempre y para siempre, estas presunciones obvian los diversos factores que intervienen en un relación de pareja; por ejemplo la individualidad de cada quien, la relación se fortalece o se deteriora, el amor, los estilos de acoplamiento, cambia la rutina, cambian los intereses, cambian las modas, y si los miembros del dúo amoroso no se adaptan a dichos cambios, ello puede llevarlos a estados de crisis y como consecuencia al rompimiento del vínculo emocional, formándose así la crisis en la pareja.
Los momentos de crisis, de inestabilidad, de ajustes, son periodos por lo que toda pareja pasa, y que no pueden ser atribuidos a una sola causa, sino que los conflictos suelen iniciar cuando las expectativas que tiene un miembro de la pareja hacia el otro, no se cumplen.
¿Algunos aspectos entre otros para armonizar una relación de pareja?
1. Familias de origen.
Una de las primeras dificultades que surgen en las parejas es como hacer sinergia entre las familias de ambas partes. Por los general las diferencias culturales familiares chocan con las del otro y esto trae conflictos llegando incluso hasta riñas familiares donde nace un rencor que es difícil de deshacer, en ocasiones es mejor aislar ambas partes para que esto no afecte la dinámica de pareja. Por lo general las familias toxicas entran en este renglón, son estas familias atravesadas por la violencia, tratan de pasar esa herencia a la nueva familia que se va a formar, es por ello que se recomienda a este tipo de pareja que se aleje y viva lo más distante posible de sus familias de origen para evitar interferencias indeseadas que dificulten o hagan romper lo que se ha unido. Cuando ocurren conflictos en familias que tienen una base solida en valores se deben hacer acuerdos intrafamiliares para negociar y llegar a un equilibrio. Cada parte de la pareja debe buscar el equilibrio con la familia de su pareja para que estas dificultades que surgen sean manejadas adecuadamente para que no pasen a dañar la relación.
2. La economía de la pareja
Este aspecto es unos de los puntos nodales en la pareja. Porque cada quien quiere administrar lo suyo, nadie quiere ceder. Al unir dos vidas, se une todo y eso implica la economía. Cada quien tiene su parcela aparte. El paga la casa y la alimentación ella paga los servicios. Siempre que esto ocurra, dividir los gastos va hacer un problema serio pues cuando uno de los dos no tenga entradas esto se agrava porque la balanza se va para un solo lado. Por el contrario si existe una caja común donde se deposita el dinero de ambos y esto se usa para el gasto de su proyecto de vida juntos, las disputas por el dinero no van a existir, pues hay una planificación coordinada y solidaria de la economía del hogar
Es un tema que debería abordarse al momento de iniciar un proyecto de vida juntos es posible que no sea agradable hablar del mismo, las personas tienden a confundirlo con situaciones afectivas, como confianza y desconfianza. Para evitar conflictos, es bueno acordar cómo será administrado el dinero.
3. Pasar tiempos juntos:
Durante el noviazgo se quiere todo el tiempo estar al lado de la persona amada, pues las personas se ven para estar juntas, pero una vez que viven juntos, no necesariamente ambos tienen ganas de hacer las mismas cosas. Este aspecto lleva a las parejas a tener serias discusiones, pues en este punto, hay que negociar si el tiempo es propio, es común, es un tiempo individual o de compartir con la familia u otras parejas. Es importante mantener el mundo individual más allá de la pareja.
4. Vida sexual y afectiva
La pareja, hasta antes de casarse, vive llena de deseos, se excitan con facilidad solo de escuchar la voz del otro o recibir un elogio y esto va definiendo un estilo de esa pareja tiene una actividad sexual o una forma de expresar el cariño durante el noviazgo, pero una vez casados cambia el contexto.
Durante el noviazgo o antes del primer hijo, la actividad sexual es frecuente y muy apasionada, porque todavía están el enamoramiento y el descubrirse. Pero luego pasa a ser rutinaria; además, influye el estrés propio del estilo de vida que hace que se reduzca el deseo. Se pierde la esencia de esa relación íntima que los unió, se olvida esa razón que hizo que hubiera un vínculo que los unió. Es importante no perder de vista lo esencial, claro repasando todo aquello que va surgiendo en la vida de pareja en esos ciclos de familia que hacen que se transforme y sea mejor si se saben manejar con madurez.
5. El problema es que si esto no ha sido conversado, se puede transformar en un gran conflicto
Se confunden las necesidades de cada uno o el cansancio, con el aburrimiento. Se deja de ser creativo, preocupado del tema y pueden aparecer dificultades, como que uno de los miembros de la pareja se sienta rechazado y poco querido, lo que constituye la antesala para la infidelidad.
Lo primero para buscar solución a los conflictos de pareja es darse cuenta de que tienen un conflicto y si este no se puede solucionar por las partes entonces deben buscar ayuda de un profesional experto en la materia, un terapeuta de pareja.
Otro aspecto a tener en cuenta es que la vida es dinámica, por lo tanto es posible que lo que en algún momento funciono, ya no lo puede hacer mas, aquí se hace necesario entonces estar atentos a los detalles y cambios producto de esta dinamicidad propia de las personas, personas que viven en medio de otras personas, en una sociedad particular y que les propone cada vez retos y respuestas diversas.
Hagamos de la relación de pareja cada día un reingeniería con besos abrazos, piropos, delicados detalles, mimos y hasta un entrelazar las manos para mantener ardiente la relación.
Altagracia Concepción, MA
Terapeuta sexual y de pareja